Humillación, la herida que nos desgarra el alma
La tercera herida, la más dolorosa, la que afecta al cuerpo y al alma porque es sumamente duro reconocer que no te gustan, que no te aceptas, que no te quieres.
La tercera herida, la más dolorosa, la que afecta al cuerpo y al alma porque es sumamente duro reconocer que no te gustan, que no te aceptas, que no te quieres.